Comprando una nueva bici: Dahon Wobbegong


Como comentaba el otro día, para celebrar la vuelta al cole me he comprado mi octava bici. Se trata de una Dahon Wobbegong, de color blanco, y es una preciosa minibike.

Antecedentes

Desde hacía ya un tiempo me había dado cuenta de que #7 estaba ya mayor; tenía algunos rodamientos rotos en el eje de los pedales y empezaba a rechinar por varias partes más de la cuenta, todo ello agravado por mi creciente buen estado de forma que me hacía ir cada vez más rápido con la bici,y por tanto sometiéndola a esfuerzos para los que seguramente no está preparada (no olvidemos que se trata de una plegable clónica barata).

Por otra parte me venía un poco pequeña de altura de sillín y ya había dado por imposible conseguir una tija más larga, así que por esa parte también estaba atascado.

Así pues y antes de que ella o yo acabáramos rompiéndonos más allá de toda reparación, decidí invertir mis ahorrillos en una nueva bici.

¿Qué bici me compro?

Desde el principio tuve claro que lo que buscaba era una bici de rueda pequeña, plegable y de buena calidad. Los principales parámetros a tener en cuenta eran que cupiera en el sitio donde la guardo y que no fuera cara (no está la cosa para andar comprándose bicis de 1500 euros…)

Originalmente apuntaba a alguna plegable como la Vitesse de Dahon, pero aparte de pasarse un poco de mi presupuesto echaba de menos en ellas la posibilidad de subir y bajar escalones sin cargo de conciencia (felices tiempos los míos de bici de montaña y BMX…).

La Strida, ridículamente cara para el poco partido que le puedo sacar a su tamaño, e intolerablemente fragil.

La Cannondale Hooligan, ideal de la muerte, pero completamente fuera de mi presupuesto (¿800€ la más barata de los dos modelos? Por favor, saquen una versión más barata y peor equipada, aunque sea sin cambio de marchas, para que yo me la pueda comprar.)

Y finalmente los de Dahon me hicieron caso. Resulta que para este año han desglosado sus minibikes en varios modelos con rangos diferentes de precio y equipamiento, desde la (carissima) Mako hasta la Wobbegong (es feo raro el nombre, pero acaba uno acostumbrándose), la más barata de la saga.

Bien, una bici pequeña, resistente (esperemos), que cabe donde yo la quiero guardar (supuestamente…) y de precio razonable (trescientos y pico euros…) ¡Me gusta!

¿Dónde comprar?

Una de las ventajas de vivir en un país del Primer Mundo, es la facilidad para encontrar y comprar todos esos gadgets raros (y esta bici, a día de hoy, lo es) que ves por Internet. Los que no tenemos esa suerte (Sevilla/España) tenemos que conformarnos con las tiendas online o tener un golpe de suerte.

Tras mirar varias tiendas online ajusté el cerco hasta dos candidatas con buena fama hasta donde he podido averiguar: Plegabike y HelloBikes. Lamentáblemente para ellos y por suerte para mi, acabé enterándome (y no por la página de Dahon España, por cierto) de que en Sevilla hay un distribuidor de Dahon; se trata de Biciclos, en la Ronda de Triana.

Una llamada me confirmó que tenían el modelo en la tienda y que el precio (325€) era incluso mejor que en las tiendas online, así que corrí raudo a ver el bicho acompañado por mi señora esposa, que en realidad no quería venir ni muerta a que me comprara otra bici.

Un vistazo en primera persona me convención de que era la bici que estaba buscando, y la amabilidad y buen hacer de la gente de Biciclos hicieron el resto. Me la llevé puesta.

Me regalaron un timbre, una luz trasera y el mantenimiento gratis y preferente (lo normal a todas las bicis que se compran allí) durante el primer año. Más no se puede pedir, creo yo.

Recogiendo la Wobbegong en la puerta de Biciclos

Por cierto que merece la pena pasarse por allí aunque sea para mirar. Que alegría de ver de cerca bicis buenas: Strida, Dahon, Brompton… y ¡una Birdie!, además de otras marcas buenas de bicis más grandes que no miré demasiado por estar completamente fuera de mi presupuesto/aparcamiento. El paraíso del ciclismo urbano , vaya. (Nota: esto no es un post patrocinado, si hablo bien de ellos es porque se lo merecen.)

Epílogo

En fin, que la bici al coche y nosotros corriendo pa’ casa (mismísima otra punta de la ciudad) que había que dejar la bici para volver a recoger al enano de casa de la abuela… y ahí empezaron las peripecias:

  • La bici es tan alta de manillar que no cabía en el coche ni a tiros. Cosa de desmontar el manillar (más fácil que la potencia), echar los asientos para alante, etc. Se dice fácil, pero con aparato nuevo se entontuna uno y luego lo mismo te acaban sobrando piezas al volver a montar todo… (es broma)
  • Al llegar a casa (montar el manillar, volver a poner los asientos derechos y la sillita del niño en su sitio), resulta que abro el ascensor y… ¡no cabe! ¡No ca-be! La cara de Asun (mi señora esposa) era un poema (de Lovecraft) y la mía, un folio (en blanco).

Huy que tonto, bueno la subo por la escalera en un momento y nos vamos.” (seis plantas, seis.)

Pues el caso es que subí bien. Parece que para algo me han servido estos meses de bici, por muy corto que haya sido el recorrido diario de 3 Kms ida y vuelta.

Finalmente y tras mucho pensar, he invertido la potencia (que en la versión europea tiene un ángulo de ascenso tremendo) y ya cabe en el puñetero ascensor.

A continuación va una foto tomada en un parque cercano al día siguiente, todavía con la potencia hacia arriba, y reitero el enlace del otro día a mi album sobre la Wobbegong en Flickr.

Dahon Wobbegong

Para este fin de semana prometo un análisis detallado con más datos y fotos, ¡muchas fotos! :D

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Comentarios de los Lectores

Qué bueno tu post, felicidades, lo que me he reído (la cara de tu mujer… qué bueno. la mía no quiere oírme hablar de cambiar la bici) Y te agradezco mucho la cantidad de información sobre una bici que me ha llamado mucho la atención. Pero tengo dos dudas, una de ellas es si no te arrepentiste de haber descartado la plegable ¿no te hubiera valido más la pena? Tengo entendido que las Dahon son fuertes. No sé. No tengo experiencia.
2ª pregunta: Yo mido 1′79 ¿no sería demasiado pequeña para mí? Estoy en el límite, creo.
Me encantó la sensación de robustez que transmite, y el diseño, la sencillez y ligereza, pero por poco más podría llevarme una Eco de Dahon, con el juego que dan las plegables. Sólo tengo claro que las ruedas sean de 20. Mil gracias por tu magnífico reportaje. Pensé que habría más información en internet sobre esta bici, pero por lo que veo no es una best-seller. Lo dicho. La cuestión es que la he visto en oferta en una tienda por 220 euros y me tienta mucho. Y en blanca, mi color favorito.
Saludos y perdón por el rollo.
Que disfrutes de tu Blancanieves!
Dani

Hola Dani, gracias, me alegro de que te haya gustado.

Con respecto a tus preguntas_
1) No me he arrepentido. Aunque son sólidas, las sensaciones de este cuadro me gustan muchísimo. Si que es cierto que podría en el futuro llevar la bici plegada en el maletero y esta no, pero no es lo que suelo hacer, así que no es un gran handicap. Depende del uso que le vayas a dar.

2) Estás en el límite, pero seguro que no tiene problema. Yo tengo la tija bastante por encima del límite, y siempre podría comprarte un tija más larga, pero dudo de que te hiciera falta.

Por lo demás, yo estuve mirando la Eco en la tienda, pero la calidad de los componentes no tiene nada que ver, ni con las Dahon plegables más caras, ni con la Wobbegong.

No podría comprarme otra más (para Asun) por temas de espacio, pero si pudiera, con esa oferta no lo dudaría… Esta bici es tremenda, en serio.

Un saludo!

P.D.: y para resolverte dudas, las que quieras.