¡De vuelta a la “carretera”!
Hoy, tras un mes y medio sin apenas usar la bici he conseguido volver a ir al trabajo pedaleando.
Todo empezó con una pequeña afección en una encía que el médico me curó (una semana) con un antibiótico tan fuerte que me bajó las defensas, pillé un resfriado muy tonto (segunda semana sin montar); después llovió otra semana entera y la cuarta fue Navidad (eso días de vacaciones que tenía guardados…). Tras la Navidad ya estaba deseando volver al tema, pero entre pitos y flautas se me han pasado dos semanas más sin arrancarme
Naturalmente que podría haber seguido montando todo ese tiempo, resfriado, lluvia, nieve o lo que sea, pero mi fuerza de voluntad todavía no da para tanto.
Se levanta uno la mañana, ve la bici preparada junto a la puerta y pffff… “hoy no tengo ganas”, “estoy muy cansado”, “he dormido solo 6 horas”, etc. Luego, durante el camino se empieza a arrepentir y al final de la jornada, cuando toca volver a casa piensa “ojalá tuviera la bici!”
La experiencia de hoy ha sido buena, aunque he notado el bajón físico (a estos ínfimos niveles de forma física 6 semanas sin montar a diario son poco menos que empezar de cero otra vez).
Lo mejor ha sido la vuelta a casa, con un tiempo estupendo y sin apenas gente por la calle. Un verdadero placer.



