Y llegaron las lluvias…
…y el frío. Y con ellas se fueron buena parte de la bicis que se ven por la calle, pero no todas. Aún se ve gente por la calle en bici (yo mismo, casi a diario) pero nada que ver con cuando hace un tiempo aceptable. Por la mañana temprano, el aparcamiento de bicis del trabajo está casi vacío, y la mayoría de la gente me mira como si fuera un marciano (será porque solo se me ven la gafas!)
Y es que no estamos preparados para la bicicleta, ni para el frío, ni para la lluvia. Estamos (en Sevilla) tan malacostumbrados al buen tiempo, que en cuanto caen dos gotas o baja la temperatura un poco (¿10º centígrados es frío de verdad?) se nos cae el chiringuito.
Creo que principalmente es por falta de equipamiento, porque a parte de la novedad de las bicis, la verdad es que cuesta invertir dinero en un equipamiento bueno, impermeable, goretex y cositas por el estilo; y sobre todo sabiendo que para la inmensa mayor parte del año no hacen falta (mea culpa).
Ciclistas deportivos aparte, los pocos que veo a diario estos días visten improvisadamente: chubasqueros de plástico de los chinos, abrigo y bufanda de paseo, guantes… y poco más. Algún atrevido con un gorro.
Y por supuesto nunca con casco. No es que abriguen demasiado, pero en días de lluvia no estaría de más. Yo solo me lo quito cuando hace demasiado frío, y es que no me cabe en la cabeza con el gorro…
De todas formas pasará el mal tiempo, y volverán a ser legión. Y digo volverán, porque últimamente me siento un poco ajeno a un buen número de los ciclistas que veo por la calle. Y es que hay tanto maleducado por ahí, avasallando peatones y lanzándose bajo las ruedas del primer coche que se cruza en su camino (los automovilistas también tienen lo suyo, claro, así como los peatones.)
Y es que el que es un borrico, lo es cuando va en coche, cuando pasea, cuando duerme y hasta cuando va en bici. Pero esa es ota historia.
De mudanza
Hace unos días que ando liado cambiando de proveedor de hosting, y es posible que este blog pueda experimentar alguna caída o disfunción. En particular ahora mismo no funcionan los permalinks que tenía configurados.
Veremos.
Actualización: 08/11/2008
Bueno, no ha sido tan terrible, y la cosa está completamente estabilizada ya, aunque he aprovechado para cambiar la estructura de los permalinks a unos más “bonitos” y puede que algunos enlaces que vienen Google acaben en error 404, pero se acabará reindexando bien algún día…
Dahon Wobbegong: más fotos y primeras impresiones
Tras dos semanas de usar disfrutar de la Wobbegong todos los días, he llegado a la conclusión de que he encontrado exactamente lo que buscaba: una bici urbana para uso diario, buena, bonita y barata.
En general esta bici es un encanto: estéticamente agraciada, compacta, ligera (9 Kg.), con buenos acabados, fácil de conducir y con una postura a los mandos muy cómoda. Llama poderosamente la atención de la gente, a veces me parece que demasiado…
Debe ser la combinación del color (no se ven muchas bicis blancas por la calle, ¿no?) y el tamaño de las ruedas (¿una bici de ruedas pequeñas que no es plegable ni de niño?) De hecho el tamaño de las ruedas es la principal fuente de preguntas por parte de los curiosos.
Comprando una nueva bici: Dahon Wobbegong
Como comentaba el otro día, para celebrar la vuelta al cole me he comprado mi octava bici. Se trata de una Dahon Wobbegong, de color blanco, y es una preciosa minibike.
Antecedentes
Desde hacía ya un tiempo me había dado cuenta de que #7 estaba ya mayor; tenía algunos rodamientos rotos en el eje de los pedales y empezaba a rechinar por varias partes más de la cuenta, todo ello agravado por mi creciente buen estado de forma que me hacía ir cada vez más rápido con la bici,y por tanto sometiéndola a esfuerzos para los que seguramente no está preparada (no olvidemos que se trata de una plegable clónica barata).
Por otra parte me venía un poco pequeña de altura de sillín y ya había dado por imposible conseguir una tija más larga, así que por esa parte también estaba atascado.
Así pues y antes de que ella o yo acabáramos rompiéndonos más allá de toda reparación, decidí invertir mis ahorrillos en una nueva bici.
¿Qué bici me compro?
Desde el principio tuve claro que lo que buscaba era una bici de rueda pequeña, plegable y de buena calidad. Los principales parámetros a tener en cuenta eran que cupiera en el sitio donde la guardo y que no fuera cara (no está la cosa para andar comprándose bicis de 1500 euros…)
Originalmente apuntaba a alguna plegable como la Vitesse de Dahon, pero aparte de pasarse un poco de mi presupuesto echaba de menos en ellas la posibilidad de subir y bajar escalones sin cargo de conciencia (felices tiempos los míos de bici de montaña y BMX…).
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Bienvenido a Número Siete
Este es un blog personal, un poco intermitente, y que mayormente habla de bicis y de ciclismo urbano... creo.




